Rodeado por una familia comprometida con el rescate y la salvaguarda de las tradiciones gastronómicas mexicanas, desde muy pequeño Eduardo experimentó de cerca el arte de cocinar. Su madre, la multipremiada chef, empresaria, escritora y filántropa Susanna Palazuelos, se encargó de conducirlo por veredas inimaginables, auspiciadas siempre por la cocina, que mostraron a Eduardo la enormidad del mundo, pero que también evidenciaron la grandeza de México. Eduardo visitó Malasia, China, Australia, Iglaterra, España y Estados Unidos, entre otros países a los que su madre fue invitada para cocinar o para recibir un galardón. Su espíritu viajero lo llevó a estudiar el bachillerato en Estados Unidos y, posteriormente, la carrera en Hotelería en el Centre International Glión, en Suiza, donde años atrás estudió también Susanna Palazuelos. Por último, hizo una maestría…
