Volkswagen ha decido aparcar la línea de eléctricos ID hasta el próximo año –habrá cambio de paradigma con el lanzamiento del utilitario 2– y lo hace porque en este 2025 se centra en lanzar coches digamos que tradicionales, como el nuevo Tayron. Un todocamino diseñado en Europa y fabricado en Alemania que viene a representar los valores de los vehículos que VW hacía antes, sobrios, pero con calidad y en el que se dan soluciones a las familias, como hacían los Golf Plus y Touran, además del Tiguan Allspace. Precisamente, el Tayron es el sucesor natural de este último, pero el salto evolutivo es tan bestia que no hablamos de un Tiguan alargado sin más, sino que el enfoque del Tayron es ser, en realidad, un miniTouareg.
Unos argumentos, por…