Afortunadamente, entre tanto eléctrico, híbrido enchufable, híbrido no enchufable, mild hybrid, eléctrico de autonomía extendida y demás zarandajas, de tanto en cuanto llega algún coche de verdad, de ésos que huelen a gasolina según te acercas a la puerta, de ésos que sólo saben de enchufes cuando nos referimos al del mechero, en definitiva; uno de esos coches que nos hizo amar el automóvil cuando éramos críos. Y éste es uno de ellos, un simple vistazo a su ficha técnica ya dice más de él que la de un coche eléctrico en horas de lectura. Motor dos litros, turbo, cuatro cilindros, 300 caballos, cambio automático DSG, suspensión regulable, escapes Akrapovic y tracción integral; ¡Toma ya!
Por concepción se trata de la traslación del concepto R del Golf hasta el segmento…