Más grande, más equipado y más lujoso, el Fiesta ha crecido casi siete centímetros de largo, 1,5 de ancho y es casi tres más bajo. La vía delantera es tres centímetros más ancha y la trasera uno, con una distancia entre ejes sólo cuatro milímetros mayor. Con estas nuevas dimensiones y unas líneas más horizontales, la sensación es que el Fiesta ha ganado en presencia visual.
Convincente
Dentro, la mejora es espectacular, con un salpicadero de trazos horizontales, mucho menos aparatoso que el anterior, en el que la pantalla central multifunción preside la parte central –la misma puede ser de 6,5 o de ocho pulgadas–, aunque también cuenta con otra pantalla entre los relojes, en este caso de 4,2 pulgadas.
La calidad es excelente y en el equipamiento de confort…