En los últimos 25 años se ha reducido en un 92% la mortalidad infantil en carretera Cariño, si estás muy cansado, túmbate en el asiento, porque todavía queda un rato hasta que lleguemos a casa”. Frases como esta, que me decía mi madre cuando volvíamos los domingos a Madrid procedentes del pueblo, son, hoy por hoy, una quimera. Una situación que se daba a finales de los 80 y principios de los 90, cuando un servidor todavía no había llegado a su primera década de vida. En aquellos años, en España, lo normal era que los niños camparan a sus anchas por los asientos traseros, jugando, descansando o mirando la carretera mientras se sentaban entre los dos asientos delanteros –como solía ir yo en el Renault 5 de mis padres–.…
