Cierra los ojos y piensa por un momento en el coche de tus sueños. Lo normal es que, a continuación, tu mente dibuje aquel superdeportivo de cientos de miles de euros, con su lujoso interior, sus llantas pulidas y su excepcional motor ‘lleno’ de caballos. Sin embargo, a no ser que seas Cristiano Ronaldo o Messi, seguramente no puedas hacer frente al desorbitado precio que aparece en su factura, así que vamos a intentar volar un poco más bajo y pensar en un vehículo un poco más ‘terrenal’. Imagínate su silueta –¿es un deportivo, un familiar o una berlina?–, en la habitabilidad y en lo cómodo que te encuentras en él mientras viajas con tus amigos, tu familia o, por qué no, tú sólo. Ahora, seguidamente, dinos, ¿cuál es el…