La tendencia se ha invertido. Los automovilistas están volviendo poco a poco a los gustos de los 80. En aquella década, casi nueve de cada 10 turismos que salían de los concesionarios eran gasolina. Sin embargo, con la llegada de los 90 y, sobre todo, con la entrada del nuevo siglo, se vieron desplazados casi por completo en detrimento de los Diesel, términos como inyección directa, bomba inyector o common rail se popularizaron. El mensaje lanzado por varios fabricantes de que eran propulsores mucho más ecológicos, caló hondo entre los conductores. Su techo lo alcanzaron en 2007 cuando, en España, coparon el 71% de las ventas y se mantuvieron casi invariables hasta 2012, cuando registraron un 70,6% del pastel. Sin embargo, desde entonces, sus cifras no han hecho más que…