Si nos preguntas, sí, creemos que la espera para ver, tocar y sentir el Giulia ha merecido la pena. Se trata de un coche con un diseño espectacular que no ha descuidado el lado práctico, con unas plazas traseras correctas para dos adultos de talla media y un maletero que permite cierto uso familiar a pesar de que la boca es muy estrecha, como en cualquier cuatro puertas. Aunque todo lo anterior está muy bien, lo que de verdad sobresale en esta berlina es la deportividad, cuidada hasta el más mínimo detalle visible en la carrocería o en el habitáculo, sólo comparable a la de un Serie 3 de BMW. Y si hablamos de Quadrifoglio Verde, que es el caso que nos ocupa, es inevitable pensar en el M3 alemán,…