La pequeña Virgen que mueve millones de peregrinos que quieren verla, rezarle, agradecerle decidió, allá por 1630, hace ya 384 años, quedarse en aquél pequeño pueblo que, actualmente, es una gran ciudad y alberga una de las Basílicas más grandes de Latinoamérica y del mundo.
Fue llegar y hacer milagros. Iba camino a una estancia en Santiago del Estero, pero nunca llegó. Decidió vivir en Luján y en el corazón del pueblo.
Ella es la Patrona de Argentina, así como de Paraguay y Uruguay. Es una Virgen histórica, a la que muchas figuras históricas de nuestra patria acudieron a pedirle o a agradecerle favores.
Los peregrinos llegaron desde el comienzo y hace cuatro siglos que siguen visitándola. Ella es la Reina de la Fe, María, la diosa del corazón que…
