Un Airbus A320 parcialmente sumergido en el rio Hudson, en Nueva York, llamó la atención del mundo en 2009. Después de chocarse con un bando de pájaros, el avión realizó un aterrizaje de emergencia, haciendo recurrente en aquel año el tema del choque con aves. Casi una década después, el choque con pájaros se ha convertido en algo frecuente. Entre 1990 y 2015, ocurrieron más de 160.000 casos en el mundo, con un crecimiento constante del orden del 7,4% al año. El sector aéreo ha trabajado para reducir los índices de choques y también para encontrar una forma de evitar que pájaros vivan en los aeropuertos y alrededores. Entre las alternativas está el uso de perros entrenados, láser de alta potencia que alcanza hasta 1.000 m, halcones robóticos, entre otros.…