Es más, los apelativos que suelen recibir son los de soeces, vulgares, basura blanca, salvajes, alcohólicos, ladrones, estafadores, pervertidos y hasta se les achaca un punto de psicópatas… Muchos de ellos son merecidos, pero también es cierto que la serie Shameless hace que sea imposible no quererlos a todos, incluyendo al patriarca, Frank Gallagher (William H. Macy, simplemente sensacional), que puede ser uno de los personajes más deplorables, sinvergüenzas, golfos y amorales de la historia de la televisión reciente, pero que en el fondo tiene un punto de patetismo tal, que solo podemos sentir pena y cariño por él. Y, por supuesto, sus vástagos, empezando por la líder de la manada, Fiona (Emmy Rossum), el mayor y más proble mático, Lip (Jeremy Allen White), Ian, que quería ser militar pero…